
El tratamiento no farmacológico de la artritis reumatoide es crucial para controlar síntomas, mejorar la función articular y elevar la calidad de vida, acompañando al tratamiento farmacológico de la enfermedad.
¿En qué consiste el Tratamiento no farmacológico?
- La fisioterapia ayuda a reducir el dolor y la inflamación mediante la estimulación nerviosa transeléctrica (TENS), fomentos fríos, calor para rigidez y músculos tensos, balneoterapia y ultrasonido terapéutico.
- Realizar ejercicio físico de forma regular, adaptado a las necesidades de cada paciente, sin forzar las articulaciones, practicar natación, bicicleta, es recomendable.
- Bañarse con agua caliente después de levantarse para relajar la musculatura.
- Alimentación saludable rica en omega-3, frutas, verduras probióticos y aceite de oliva.
- Mantener un peso saludable para reducir la carga sobre las articulaciones.
- Priorizar el descanso nocturno de 8 horas y tomar una siesta de 30 min para disminuir la fatiga.
- Dejar de fumar, ya que el tabaco empeora la enfermedad y reduce la efectividad de los tratamientos.
- Dormir en una cama dura para evitar posibles deformaciones y sin almohada o con una delgada y dura, ya que así se consigue mantener todos los segmentos corporales extendidos.
- Utilizar técnicas de relajación, como respiración profunda o visualización, para el manejo del dolor y reducción de brotes.
- Terapias de conversación o grupos de apoyo para manejar la carga emocional y el dolor crónico.
Estas medidas orientadas por un equipo multidisciplinario en el que intervengan reumatólogos, enfermeras, fisioterapeutas y psicólogos, son componentes esenciales para un manejo integral de la artritis reumatoide.
Bibliografía
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