
La artritis reumatoide, con una prevalencia de hasta un 1.6 % de la población adulta. se caracteriza por inflamación simétrica de pequeñas y grandes articulaciones como las manos, las muñecas, los pies, los tobillos, las rodillas, los hombros y los codos.
Alrededor del 70% de las personas que tienen esta enfermedad son mujeres y el 55% son mayores de 50 años
El dolor y la inflamación dan lugar a una rápida pérdida del tejido muscular en torno a la articulación afectada, lo que contribuye a la pérdida de la función articular.
Si la inflamación de la membrana sinovial no se puede suprimir, el resultado será la aparición de daño articular erosivo, el que está relacionado con la intensidad y la duración de la inflamación.
El dolor y la inflamación producidas por la Artritis reumatoide llevan al paciente a reducir su actividad, él reposo prolongado provoca atrofia muscular y rigidez articular, además interfiere en la nutrición del cartílago.
Desde las fases iniciales de la enfermedad, la artritis reumatoide afecta de manera significativa las actividades diarias de las personas que la padecen.
Se trata de una enfermedad crónica, por lo que un aspecto importante es que el paciente acepte su enfermedad y aprenda a vivir con ella.
Bibliografía
- Ferri FF. Rheumatoid arthritis. In: Ferri’s Clinical Advisor 2025. Elsevier; 2025. https://www.clinicalkey.com. Accessed Aug. 14, 2024.
- Fraenkel L, et al. 2021 American College of Rheumatology guideline for the treatment of rheumatoid arthritis. Arthritis Care & Research. 2021; doi:10.1002/acr.24596.
